La prescripción y las indicaciones de los condroprotectores siempre nos han generado muchas dudas a los médicos de familia. En el banco de preguntas del servicio PREEVID se han recibido en diversas ocasiones preguntas relacionadas con este tema , la última en octubre del 2010. Tras revisar lo publicado hasta esa fecha, la respuesta resumía que "En las guías de práctica clínica (GPC) de reciente publicación consultadas, los fármacos glucosamina o condroitín sulfato no están indicados en el manejo de la artrosis en cualquiera de sus fases de evolución. Un reciente meta-análisis sobre el uso de glucosamina y condroitin en osteoartitis, concluye que su eficacia, tanto en el dolor articular como en la progresión radiológica de la enfermedad, es similar a placebo aunque varios trabajos previos mostraban que su administración a largo plazo podía tener un cierto efecto en la evolución del estrechamiento del espacio articular..."El informe elaborado en abril del 2010 por Cecilia Calvo Pita, responsable hasta hace unas semanas del blog del Comprimido , concluía que "A pesar de los numerosos estudios que se han publicado sobre los SYSADOA, la evidencia que apoya su eficacia –tanto sintomática como estructural- es inconsistente y no permite recomendar su empleo en el tratamiento de la artrosis"....y añadía que "En otros países de nuestro entorno, algunos SYSADOA están comercializados como suplementos dietéticos -no como medicamentos- y no están financiados por el sistema sanitario público. Como principio general, creemos que nuestro Sistema Nacional de Salud no debería financiar medicamentos de eficacia clínica dudosa y que podrían considerarse de utilidad terapéutica baja"... Lo ocurrido desde finales de diciembre del 2011 con la carta del Director General del IB-salut, las reacciones de la Sociedad Española de Farmacología y de Reumatología (se puede seguir el tema desde los blogs de Hemos leído, Primum non nocere, Nogracias, el Supositorio...) muestra a las claras que el debate está alejado de la esfera científica y de la Medicina Basada en la Evidencia y se encuadra en la MBM (Medicina Basada en el Marketing) o en el MBA (Master of Business Administration). O, como refleja magistralmente Esther Samper (Dra Shora), está ubicado en "territorio comanche", un lugar "donde a los profesionales el instinto les dice que es mejor no insistir y mirar para otro lado..." Desde posicionamientos científicos, racionales, y de procurar el mejor tratamiento para nuestros pacientes con artrosis (o sea la MBE) consideramos que es el momento de apoyar el trabajo, el rigor y la profesionalidad de Cecilia Calvo y de denunciar la supresión de un inestimable servicio de información independiente y el burdo intento de manipulación de un gestor sanitario.



